La división artificial entre la seguridad proactiva, como la gestión de vulnerabilidades y la evaluación de la postura, y la seguridad reactiva, como la detección de amenazas y la respuesta a incidentes, crea puntos ciegos que los atacantes sofisticados pueden explotar.
A medida que la cronología del ataque se comprime y las amenazas impulsadas por IA evolucionan, los líderes de ciberseguridad deben transformar sus operaciones de seguridad y reunir capacidades críticas que tradicionalmente han existido de forma aislada.
Esta asesoramiento ejecutivo comparte las ventajas significativas de unificar la seguridad proactiva y reactiva, incluyendo:
- Reducción de la exposición al riesgo gracias a una visibilidad y un control exhaustivo
- Reducción de los costes operativos mediante la sustitución de varios productos puntuales
- Mejor alineación entre los objetivos de seguridad y los de la empresa
- Mayor capacidad para demostrar la eficacia de la seguridad
Cortex XSIAM ofrece estas ventajas y más, con una innovadora gestión de la exposición y seguridad avanzada del correo electrónico ahora en XSIAM 3.0. Consulte el aviso para obtener más información.